La cueva de Altamira cumple 150 años de su reapertura al mundo + video

Desde su descubrimiento en manos de una pequeña en 1875, la pintura rupestre de la Cueva de Altamira ha causado asombro e inspiración en todo el mundo, llegando a ser utilizado en el cine, en múltiples oportunidades, pues representan la primera muestra de arte y por algunos expertos de literatura que dejó la humanidad.

Herwin Godoy Briceño/Agencias

La famosa y taquillera película animada la Era del Hielo, muestra en su primera entrega iconos de la humanidad de millones de años, entre estos la pintura rupestre, misma que tiene como símbolo universal las encontradas en la Cueva de Altamira, veamos la escena, inspirada en un hallazgo realizado por una niña de ocho años.

Fue la curiosidad infantil la que llevó un día como hoy hace 150 años, a ver por primera vez los bisontes de la Cueva de Altamira. La niña con un nombre bastante común pero con un instinto investigador muy desarrollada,  María de solo ocho años, descubrió las valiosas pinturas rupestres cuando acompañaba a su padre, Marcelino Sanz de Sautuola, aficionado a la paleontología que, sin embargo, conocía de su existencia varios años antes, pero no había querido entrar en ella por no imaginarse todo lo que había en su interior.

Sanz obtuvo la información de la existencia de la cueva de la boca del tejero asturiano llamado Modesto Cubillas, quien un día de caza liberó a su perro, atrapado entre las grietas de unas rocas cuando perseguía a una presa.

María Sanz de Sautuola, se dejó llevar por su curiosidad y fue la primera persona del mundo moderno en admirar la obra de estos artistas desconocidos que usaron las paredes de roca como el primer libro jamás conocido, para contar sus historias, haciendo que este lugar el museo más antiguo del mundo.

Luego de esto por muchas discusiones Altamira pasó la joya rupestre del Paleolítico en la Península Ibérica, específicamente en la localidad Santillana del Mar (Cantabria), a tan solo dos kilómetros de su núcleo urbano para que fuera aceptada por los científicos y ser considerada como la Capilla Sixtina del arte cuaternario,.

De acuerdo a las investigaciones, la obra artística se remonta a 13.000 años, cuando un derrumbe selló su entrada.

Mientras Marcelino Sanz de Sautuola permanecía en la boca de la cueva, la pequeña María se adentró en ella hasta llegar a una sala lateral en la que vio las pinturas. Entonces, corrió a avisar a su padre, que quedó realmente sorprendido.

Solo cinco por semana

En la actualidad, el acceso a la Cueva de Altamira está restringido luego de que la visita masiva durante décadas deterioraron el recinto, por lo que cada semana son cinco personas las agraciadas para visitarla durante 37 minutos y deben usar  ropas y luces especiales durante un tiempo muy limitado.

Para seleccionar a los afortunados se realiza un sorteo entre los visitantes del Museo de Altamira, donde se ha construido una réplica exacta llamada la Neocueva

Rechazadas al principio

Luego de su hallazgo Marcelino Sanz de Sautuola presentó sus conclusiones al catedrático de Paleontología de la Universidad de Madrid, Juan Vilanova, que hizo suya la misma tesis, aunque fue rechazada por los científicos más especializados y reconocidos en estudios prehistóricos y paleontológicos en Europa: los franceses Cartailhac, Mortillet y Harlé.

El rechazo a que las pinturas fueran consideradas prehistóricas fue generalizado a finales del siglo XIX por científicos que buscaban desacreditar la tesis de la existencia del hombre en data mayor a los reseñados en la biblia, por lo que se concluyó de manera reiterada que no eran tan antiguas e incluso hubo quienes afirmaron que habían sido hechas por algún pintor moderno pero mediocre, dando a entender que Sautuola había alojado en su casa a un pintor, dejando la sombra de la duda sobre el hallazgo.

Una cueva viejísima

La realidad científica, diversas investigaciones ubican las pinturas y grabados en os periodos Magdaleniense y Solutrense, principalmente y, algunos otros al Gravetiense y al comienzo del Auriñaciense, lo que ubica la ocupación de la cueva en varios periodos, sumando alrededor de 22.000 años de ocupación dentro del Paleolítico Superior, desde hace unos 35.600 hasta hace 13.000 años, cuando la entrada principal de la cueva quedó sellada por un derrumbe.

El estilo de la mayoría de sus obras se enmarca en la denominada escuela franco-cantábrica, caracterizada por el realismo de las figuras que representa, ya que contiene pinturas polícromas, grabados, pinturas negras, rojas y ocres que representan animales, figuras antropomorfas, dibujos abstractos y también no figurativos.

Si no puedes ir al museo visítalo en web

Además de conmemorar el 150 aniversario del descubrimiento de la Cueva de Altamira con un Doodle, Google ha abierto una exposición en la plataforma Google Arts & Culture en colaboración con el Museo Nacional y el Centro de Investigación de Altamira.

Así mismo, el buscador ha incorporado nuevos comandos tematizados para preguntarle al Asistente de Google sobre la cueva y que éste te proporcione información y datos relevantes sobre la misma.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*